Visitando Bruselas (Bélgica)

Hay muchas personas a las que Bruselas les parece una ciudad fea e insulsa, yo me pregunto si se han parado tan solo un momento a buscar la verdadera esencia de la ciudad y si han estado en el mismo sitio que yo.

Es cierto que a lo mejor tiene menos encanto queRoma o París o que su clima no sea el más idóneo para la gente que venimos de España pero eso no quita para que dentro de sus limitaciones sea una ciudad de lo más interesante la cual nos ofrece un amplio abanico de cosas que hacer y de rincones donde perderse.

Había leído muchos comentarios de que Bruselas se podía ver en un día los cuales por una parte me sorprendían y por otra me causaban risa. Veía imposible ver la capital de la Unión Europea en 24 horas y efectivamente no me equivocaba, pero bueno, en cada uno está el ver una ciudad de pasada o conocer un poco más en profundidad el sitio al que viaja y lo dice uno que solamente pasó 3 días en ella.

El día, aunque con frío comenzaba sin lluvia ni nieve, suficiente para poner pronto rumbo a nuestra primera parada del día, el edificio del Banco Nacional Belga el cual alberga en su interior un museo dedicado a la moneda en el que se explica su historia, su papel en la economía, sus diferentes formas, sus copias, su futuro, sus dimensiones culturales e internacionales, etc…

Nosotros al museo no entramos, simplemente nos limitamos a ver el edificio. Una vez visto el Banco Nacional le tocaba el turno a la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula ( patrones de Bruselas ) la cual se encuentra en el límite entre la zona baja y la zona alta de la ciudad y que muchos turistas pasan por alto. Craso error, pues a nosotros fue la Iglesia que más nos gustó de todo el viaje tanto por su exterior como por lo que alberga en su interior.

Catedral de San Miguel

La Catedral se construyó de 1226 a 1526 y se caracteriza por combinar varios estilos como el románico, el renacentista y el gótico, siendo este último el predominante.

Su enorme tamaño, sus dos altas y grandes torres, sus vidrieras y las importantes obras de arte de autores flamencos que alberga en su interior convierten a este templo en una visita oligatoria para todo turista que visite Bruselas.

Los Catedral se puede visitar de lunes a viernes desde las 07:00 hasta las 18:00 , los sábados de 08:30 a 15:30 y los domingos de 08:30 a 14:00 siendo su entrada gratuíta.

El retablo romanesco y que es donde se encuentran las obras más importantes del templo se puede visitar de lunes a viernes de 10:00 a 12:30 y de 14:00 a 17:00, los sábados de 10:00 a 12:30 y de 14:00 a 15:00 y los domingos de 14:00 a 17:00 costando la entrada un euro.

La cripta romana solo puede ser visitada bajo petición previa y en grupos de no más de 10 personas.

Nosotros tuvimos la oportunidad de ver la Catedral sin gente en su interior y podemos decir que fue una auténtica gozada , una experiencia muy recomendable.

Como curiosidad decir que nada más entrar al templo se nos acercó la persona encargada de la Catedral a hablar con nosotros y con Kim, un chino el cual andaba visitando también la catedral invitándonos a visitar la cripta de manera gratuíta.

Nos dijo que muy pocos eran los que visitábamos la Catedral tan temprano y que nos merecíamos algo en compensación. Os podéis imaginar nuestras caras tras la propuesta, no dábamos crédito, pero sí, aún queda gente así por el mundo en los tiempos que corren.

Una vez vista la cripta de la mano Joseph el cual se había convertido en un guía inesperado nos ofreció una vela para rezar por nuestros familiares y seres queridos.

Tras este místico momento, aprovechamos para ver un poco mas detenidamente el interior de la catedral el cual es maravilloso. Una vez visto el interior y tras despedirnos de Joseph pusimos rumbo a la Grand Place o Plaza Grande de Bruselas, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Os recomiendo a la salida de la Catedral de Saints Michel y Gudule pararos un rato en la plaza que hay justo delante y observar la panorámica que se tiene de la ciudad, os gustará. En frente de esta plaza es desde donde salen los autobuses turísticos. También y por si a alguien le interesa decir que aquí hay un Carrefour Express.

Hay muchas maneras de llegar a la Grand Place desde la Catedral de Saints Michel y Gudule aunque nosotros decidimos hacerlo por la calle de Galerías Saint Hubert un majestuoso centro comercial que data de 1847 y en el cual además de encontrar todo tipo de tiendas de ropa y joyerías de lujo podemos encontrar las chocolaterías más exclusivas de la ciudad como Godiva y Neuhaus.

Galerías Saint Hubert se ve en poco tiempo aunque también es verdad que depende de las ganas que tenga uno de comprar o no comprar. Nosotros la verdad que no estuvimos mucho tiempo en ellas, la Grand Place de Bruselas nos esperaba.

Camino de la Grand Place uno empieza ya a sentir el verdadero espíritu de la ciudad. Chocolaterías con enormes fuentes de chocolate y escaparates a cual más vistoso, tiendas de gofres y puestos de patatas fritas aparecen a un lado y a otro de la calle.

La Grand Place es el corazón del centro histórico de Bruselas y es desde donde parten las principales calles y arterias de la ciudad.

En ella un edificio destaca por encima de todos, el Hotel de Ville o Ayuntamiento y que es el único edificio que se salvó del bombardeo francés de 1695 siendo lo curioso del caso que éste era el principal objetivo a destruír.

El Ayuntamiento se empezó a construír en 1402 aunque no sería hasta 1449 cuando se iniciaría la parte que mas impresiona a los turistas, su enorme torre de 96 metros de altura.

Se puede entrar en él previa reserva siendo necesario un grupo mínimo entre 12 y 25 personas.

El resto de edificios que rodean al Hotel de Ville y los cuales sirvieron en antaño de casa a los burgueses tuvieron que ser reconstruídos tras el bombardeo del cual anteriormente hablábamos. Actualmente casi todos éstos están ocupados por cafés y restaurantes.

Una cosa curiosa de los edificios que rodean a la Grand Place es que cada uno se corresponde con un gremio diferente. Así por ejemplo tenemos la Maison des boulangers o casa de los pasteleros que hoy ha dado paso a un café muy importante que lleva por nombre Le Roy d’Espagne en honor a Carlos II, Le Cygne perteneciente al gremio de los carniceros, Le Pigeon perteneciente al gremio de los artistas y que sirvió de hogar a Victor Hugo, La Maison du Cornet que pertenece al gremio de los barqueros,La brouette o casa de los fabricantes de grasa, Le Sac perteneciente al gremio de los carpinteros y Le louve edificio coronado por un gran ave fénix donde se puede observar una escultura de la loba capitolina junto a Rómulo y Remo.

Grand Place de Bruselas

En la Gran Place también podemos encontrar 3 museos. Aunque nosotros no entramos a ninguno os pongo un poco de información de cada uno la cual os puede ser útil:

Musseum Van de Stad Brussel Broodhuis el cual destaca por albergar en su interior una colección de trajes del Manneken Pis.
El museo abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00 costando su entrada 3 euros y 1.50 en el caso de ser reducida.

Museo del cacao y del chocolate el cual abre todos los días del año de 10:00 a 16:00. El precio de la entrada es de 5 euros para los adultos y de 4 euros para las personas mayores de 65 años y los grupos de más de 15 personas. Los niños menores de 12 años entran gratis.

Brasserie Biermuseum museo dedicado a la industria cervezera. Bélgica presume de tener muy buenas cervezas aunque nosotros no las probamos, alcohol el mínimo.

La Grand Place de Bruselas, es bonita, muy bonita aunque para mi gusto está un punto por debajo por ejemplo de la de Plaza Markt de Brujas.

Lo mejor que uno puede hacer para captar la esencia de la Gran Place es darse una vuelta por ella viendo cada edificio en detalle. A mí particularmente los que más me gustaron fueron el Ayuntamiento y el Musseum Van de Stad Brussel Broodhuis aunque para gustos los colores.

Debido a la desastrosa experiencia que habíamos tenido con los museos en Brujas decidimos en esta ocasión no entrar a ninguno aunque nos quedamos con ganas de ver los distintos trajes con los que visten al Manneken Pis el cual sería nuestra próxima parada.

Para ir al Manneken Pis desde la Gran Place simplemente hay que ir recto por la rue l’etuve calle la cual sale desde la misma Plaza. Esta calle está llena de tiendas de souvenirs siendo un sitio ideal en donde comprar un recuerdo de la ciudad.

Antes de llegar al Manneken Pis os recomiendo parar en una tienda de Gofres que se llama El fonambulista en la que los hacen cojonudos.

Bruselas photo

Gofres El Fonambulista en Bruselas

A mí me encantan los gofres, de hecho siempre que veo algún puesto por Madrid me quedo con ganas de tomarme uno pero vamos, no tienen ni punto de comparación los de aquí con los de Bruselas.

Calientes, con chocolate negro, chocolate blanco, fresas, plátano, nata, 1001 combinaciones son las que se pueden hacer, lo mejor es probar todos y una vez haberlos probado todos escoger un favorito. Y recordad una cosa, en Bélgica los gofres se llaman “waffels”.

Llevábamos 5 días en Bélgica y aún no nos habíamos tomado ninguno por lo que decidimos comprarnos un par a pesar de haber desayunado no hace mucho y no tener mucha hambre.

Gofre en mano nos marchamos a ver el Manneken Pis, una pequeña escultura de bronce de unos 50 cm. de un niño haciendo pis y la cual es el símbolo de la ciudad de Bruselas.

En apenas cinco minutos por fin estábamos ante la figura del niño meón, pero … ¿ era realmente este el Manneken Pis ? No me podía creer de que estuviéramos solos en uno de los sitios con más tránsito de todo Bruselas pero sí, efectivamente ese era el Manneken Pis el cual además de ser grabado las 24 horas del día por cámaras de vídeovigilancia está protegido por una verja.

Hay gente a la que le “desilusiona” mucho el Manneken Pis y yo me pregunto que que piensan encontrarse. El Manneken Pis es para Bruselas lo que para Madrid es el Oso y el Madroño. ¿ A alguien le parece espectacular éste ? No, claro que no, lo que realmente le convierte en espectacular es que es el emblema de una ciudad y precisamente eso es lo que se debería valorar y respetar.

Os preguntaréis que de donde viene la fama del Manneken Pis ¿ verdad ? No se tiene demasiado claro y varias son las leyendas que circulan al respecto.

Una primera nos cuenta que la estatua se corresponde con Godofredo II de Brabante quien apenas con dos años de edad se convertiría en dueño de esas tierras teniendo que defenderlas de sus enemigos. Cuenta la leyenda que el pequeño fue metido en un cesto y colgado de un arbol para que no le pasara nada momento que aprovechó para orinarse encima de sus enemigos los cuales finalmente perderían la batalla teniendo que abandonar la ciudad.

Una segunda leyenda también relacionada con temas bélicos nos cuenta como el pequeño Julien ( así es como conocen las personas mas antiguas de Bruselas al Manneken Pis ) vio las intenciones de los enemigos de querer tirar abajo las murallas de Bruselas con unas mechas explosivas y aprovechando un descuido de éstos consiguió apagarlas haciendo pis.

Otra historia nos cuenta que la escultura se corresponde con un niño, hijo de un famoso escultor de la zona el cual se perdió siendo posteriormente encontrado orinando en la zona que actualmente se encuentra la escultura.

Una de las historias mas rocambolescas nos cuenta que la estatua fue eregida en honor a un niño que fue capaz de apagar un incendio de esa calle haciendo pis.

Otros dicen que la estatua fue realizada en honor al hijo de un noble que vivía por la zona el cual pagó una importante suma de dinero por ella.

En cada uno está decantarse por una u otra historia, yo desde luego tengo mi preferida.

Una cosa curiosa y que mucha gente desconoce es que ciertos día del año visten al Manneken Pis con un traje el cual varía en función de la fecha y lo que represente ésta. La tradición de disfrazar al Manneken Pis se remonta a 1968 cuando el Emperador Maximiliano Emmanuel regaló una túnica a la ciudad de Bruselas con la que vestirlo

Al lado de la famosa escultura podemos encontrar una chocolatería Godiva, una Neuhaus y una Leónidas.

Tras ver el Manneken Pis nos fuimos a ver la Jeanneken Pis, hermanita del Manneken Pis creada en 1985 por el escultor Denis Adrien Debouvrie y que pasa desapercibida casi para la totalidad de turistas que visitan Bruselas.

La Jeanneken Pis se encuentra en la calle Impasse de la Fidelite un pequeño callejón sin salida que sale desde la Rue des Bouchers que es donde están situados todos los restaurantes turísticos de la ciudad, un sitio digno de foto, por el cual merece la pena pasear un rato tranquilamente y del cual más tarde hablaremos.

Acceder a la Jeanneken Pis es complicado, de hecho nosotros estuvimos a punto de pasarnos la calle de no ser porque vimos a un chino al fondo de un callejón haciendo malabares con la cámara de fotos intentando fotografíar sabe dios que.

Decidimos avanzar por el callejón y efectivamente, al fondo a mano derecha está la Jeanneken Pis encerrada tras unas rejas. Una vez allí el chino y yo nos miramos y ambos nos reímos, los dos pensamos lo mismo, parecemos idiotas echando fotos a una niña meando.

Tras ver a la Jeanneken Pis decidimos marcharnos a la siguiente parada del día, la Plaza de la Bolsa aunque antes aprovechamos para ver la Iglesia de San Nicolás la cual pillaba de camino y que está muy cerquita de la Plaza Markt.

Esta Iglesia es una de las mas antiguas de la ciudad y está abierta de lunes a viernes de 08:00 a 18:00 y los sábados y domingos de 09:00 a 18:00 siendo su entrada gratuíta.

En vista de que no íbamos muy bien de tiempo decidimos no entrar en ella y seguir hasta la Plaza de la Bolsa donde se encuentra el edificio de La Bolsa, una construcción neoclásica que data del año 1873 y que ha sido recientemente restuarado.

Si vais mal de tiempo prescindir de ver esta zona pues tampoco os vais a perder mucho la verdad aunque como ya os indico, está muy cerquita de la Gran Place motivo por el cual nosotros decidimos pasar.

Justo en frente de la Plaza de La Bolsa hay un Mc Donald’s y un Pizza Hut dato que seguro le puede venir bien a alguien a la hora buscar un sitio en el que comer.

Una vez visto el Edificio de La Bolsa tocaba ir a la zona de St. Guery donde se encuentran la Iglesia de Notre Dame des riches claires y el famoso mural Nero uno de los muchos murales pintados con escenas de comic que inundan la ciudad. El arte urbano en Bruselas es algo muy común. Cualquier sitio es bueno para expresar algo.

La zona de St. Guery a pesar de que las guías de viajes la suelen poner muy bien a nosotros no nos gustó nada, dándonos una sensación de inseguridad y dejadez bastante grande.

Fuimos a ver el Mural Nero pensando que iba a ser algo diferente a los murales que habíamos visto hasta entonces esparcidos por el resto de la ciudad y la verdad que no vimos mucha diferencia con éstos, dejándonos bastante indiferentes.

Por su parte la Iglesia de Notre Dame des Riches Claires además de ser bastante pequeña nos pareció bastante descuidada por lo que decidimos salirnos al

momento de entrar. Como curiosidad decir que en el interior solo había un mendigo en bata con zapatillas de andar por casa sentado durmiendo en una silla al cual dejamos descansando en su particular retiro espiritual.

Tras el mal sabor de boca que nos había dejado la zona de St. Guery decidimos resarcirnos e ir a la Plaza de Ste. Catherine donde se encuentra la Iglesia de Ste. Catherine, iglesia que data del siglo XIX y que fue construída sobre un templo del siglo XII. La principal atracción de esta iglesia es una pequeña escultura de color negro de la virgen y el niño Jesús la cual fue rescatada de las aguas del Senne por un grupo de pescadores.

La Iglesia de Ste. Catherine está abierta todos los días de 09:00 a 16:00 siendo su entrada gratuíta como todas las demás iglesias.

La verdad que no nos gustó mucho la Iglesia, demasiado austera por fuera y lúgubre por dentro.

En la Plaza de Ste. Catherine hay una pescadería bastante famosa que se llama Mer du nord que tiene un barra en la misma calle en la que se sirven raciones de todo tipo y que está muy bien para tomar algo. Si os pasáis por la zona os daréis cuenta de que siempre está llena de gente lo cual normalmente suele ser buena señal.

Aprovechando que estábamos en esta zona decidimos ir al Marche aux poisons o paseo del pescado de Bruselas y que es donde se sitúan algunos de los mejores y más caros restaurantes de mariscos y pescados de la ciudad.

Si vais con tiempo aprovechad para pasear un rato entre los distintos puestos y restaurantes y observad el género, los menús, etc … lo mismo acabáis comiendo o cenando en uno.

Poco a poco la hora de comer se iba acercando pero antes de ello tocaba visitar el Palacio de Justicia, edificio que solo abre de lunes a viernes de 09:00 a 15:00 siendo su entrada gratuíta y que me hacía especial ilusión ver.

El Palacio de Justicia se encuentra ubicado en el barrio de Les Marolles, zona comprendida desde la Grand Place y la Gare du Midi y que quedaba “bastante” lejos de donde estábamos por lo que había que darse prisa.

Les Marolles

Les Marolles es un barrio de clase obrera donde la ciudad pierde su etiqueta de cosmopolita pudiéndose entre otras cosas escuchar el dialecto más antiguo de Bruselas, una mezcla del francés y del neerlandés incomprensible para nuestros oídos.

El Palacio de Justicia es de estilo neoclásico y está situado situado en la parte alta de Les Marolles, en la Place Poelaert que lleva el nombre del ingeniero encargado de su construcción. El Palacio se encuentra situado en la parte alta para recordarle a la clase obrera la importancia de la ley y el orden y que ésto está por encima de todo.

Este es sin duda el edificio que más me ha impresionado de todo el viaje. Es monstruoso, una auténtica obra faraónica. He visto edificios de todos los tipos y tamaños pero que den tal sensación de grandeza y majestuosidad ninguno.

Por suerte llegamos a tiempo para verlo por dentro y la verdad que es una auténtica gozada lo que alberga en su interior siendo bastante curioso ver a los funcionarios y abogados correr de un lado para otro.

Otro de los atractivos de los cuales se pueden disfrutar una vez uno ha subido hasta aquí, son las vistas que se tienen de la ciudad. Si el día está claro pueden salir fotos muy bonitas.

Visto una vez el Palacio de Justicia ahora ya si que tocaba buscar un sitio en Les Marolles, zona en la cual aún quedaban bastantes cosas por ver.

Callejando, llegamos a un lugar donde vimos que preparaban las famosas “mitraillettes” de las cuales tanto había leído por internet por lo que no nos lo pensamos dos veces y entramos.

Os preguntaréis que es una “mitraillette” ¿ verdad ? Pues no es otra cosa que un bocadillo de carne y patatas fritas con la salsa que elijamos por encima, es decir una bomba hipercalórica solo apta para los estómagos mas preparados.

Es bastante complicado de comer pues no hay dios que cierre el bocadillo con tantas patatas pero está cojonudo además de ser bastante económico. Dos mitraillattes con 2 cocacolas no llegaron a los 10 euros.

Con el estómago lleno y aún bajo los efectos de las mitraillettes que nos habíamos comido pusimos rumbo a descubrir un poco más el Barrio de Les Marolles siendo la Église Notre Dame de la Chapelle, situada en la Place de la Chapelle nuestra primera parada.

La Église Notre Dame de la Chapelle abre de junio a septiembre de lunes a sábado de 09:00 a 17:00 y los domingos de 11:30 a 16:30 y de octubre a mayo todos los días de 12:30 a 16:30 siendo su entrada gratuíta.

Esta es la Iglesia de la Comunidad española y ostenta el título de ser la más antigua de Bruselas. En su interior se encuentran los restos del famoso pintor Peter Brueghel “el Viejo”.

El sitio nos gustó mucho la verdad. No está al nivel de otras grandes Iglesias y Catedrales pero tiene su encanto. Tal vez el que no hubiera ningún otro turista a nuestro alrededor contribuyera en gran medida a verla con buenos ojos.

Dicen que Les Marolles es un barrio peligroso, a nosotros no nos lo pareció, al contrario,nos gustó mucho siendo recomendable callejear mucho para descubrir su verdadera esencia, eso sí preparaos para subir cuestas. Una cosa que nos llamó bastante la atención es que para subir de la parte baja a la parte alta del barrio y donde se encuentra el Palacio de Justicia hay una especie de ascensor. No sé vosotros, pero yo no he visto nunca un ascensor en medio de un barrio para ir de una zona a otra.

Otra cosa más que podemos decir de Les Marolles es que en él se celebra todos los días un mercadillo de 07:00 a 13:00 en la Place du Jeu de Balle bastante famoso al cual por desgracia no nos dio tiempo a llegar. En el se pueden encontrar cosas de todo tipo a precios bastante interesantes siendo el regateo algo casi imprescindible para conseguir un mejor precio.

Le Sablon

Visto este barrio tocaba visitar otro igual o más famoso que el anterior, el de Le Sablon.

Le Sablon es el barrio de los anticuarios y en él podemos encontrar entre otras cosas Le Petit Sablon, uno de los sitios más bonitos y que más nos han gustado de todo el viaje y que desde aquí recomendamos encarecidamente.

Le Petit Sablon es un pequeño jardín en el cual además de encontrar flores de todos los colores y tipos perfectamente cuidadas encontramos un gran número de estatuas de bronce de las cuales 12 se corresponden con personajes ilustres de la ciudad representando el resto a los distintos gremios mediavales de Bruselas.

En el centro del jardín encontraremos una preciosa fuente la cual cuenta con dos enormes estatuas en sus laterales que representan a los Condes responsables del levantamiento del pueblo belga contra los españoles.

Solo por este pequeño rinconcito merece la pena visitar el Barrio de Le Sablon.

Frente al Petit Sablon está la Église Notre Dame du Sablon, un claro ejemplo del arte gótico brabantino. Fue construida entre los siglos XIV y XV mereciendo la pena sobre todo visitar su interior y ver las diferentes estatuas y trípticos que alberga, todos ellos de un gran valor artístico.
La Église Notre Dame du Sablon está abierta de lunes a viernes de 09:00 a 17:00, los sábados de 09:30 a 17:00 y los domingos de 10:00 a 17:00 siendo su entrada gratuíta.

Particularmente la Iglesia me pareció mucho más bonita de ver por dentro que por fuera. En concreto, la vista que se tiene desde Le Petit Sablon es increible.

También, junto al Petit Sablon tenemos otro edificio bastante interesante, el Palacio D´Egmont donde antiguamente se alojaban gobernantes y reyes extranjeros en sus visitas oficiales a Bélgica y que está cerrado de cara al público aunque sus jardines se pueden visitar gratuitamente pudiendo encontrar entre otras cosas una curiosa estatua de Peter Pan que hará las delicias de los más peques.

Nosotros a los jardines del Palacio D´Egmont no pasamos decidiendo continuar nuestro camino por Regentschapsstraat hasta la Place Royale. En esta calle podemos encontrar El Conservatorio de Música, el Museo de Arte Antiguo y el Museo de Arte Moderno a los cuales no entramos.

La Place Royale sería la primera parada del sábado por lo que solamente le echamos un rápido vistazo y nos fuimos por la Rue Royale a nuestro B&B en lo cual no se tarda más de cinco minutos.

Ya en el B&B y aprovechando que se había hecho de noche cogimos el trípode y nos fuimos para la Grand Place y así ver la iluminación nocturna y el ambiente que en ella se respiraba.

La noche de Bruselas es bastante diferente a la de Brujas o a la de Gante. No hay tanta gente como por ejemplo uno se puede encontrar en Madrid pero si que está bastante animada la cosa, de hecho me encontré a bastante mas gente en la Grand Place y por los alrededores de noche que por la mañana a primera hora.

Unos compran chocolates y recuerdos, otros en cambio aprovechan para comerse un gofre o unas patatas fritas mientras pasean por las calles de Bruselas.

La iluminación nocturna de Bruselas difiere bastante de la de Brujas y Gante. La mayoría de los

edificios más representativos no están iluminados y los que si lo están como por ejemplo el Hotel de Ville dejan bastante que desear. Personalmente no nos gustó nada.

Rue des Bouchers

Lo que si recomiendo es que os deis un paseo por la Rue des Bouchers

, no tiene desperdicio. En esta calle se concentran todos los restaurantes más turísticos de la ciudad y es curioso ver como los locales tienen a una persona a la entrada de los mismos la cual intenta captar clientes y arrastrarlos a su interior.

Por unos momentos me sentí como en El Cortecito de República Dominicana en versión light. Queráis o no queráis cenar aquí echadle una ojeada a esta calle, merece la pena ver la decoración de los locales y el ambiente que se respira en ella.

A nosotros por desgracia nos tocaba cenar en un sitio más económico y menos turístico, Quick, una cadena de cómida rápida que ya había visto cuando estuve en París y de la que teníamos unos bonos descuento.

El Quick en el que nosotros cenamos está justo en frente de Galerías Saint Hubert aunque hay muchos repartidos a lo largo de toda la ciudad por lo que no es demasiado difícil encontrar uno. La comida ni bien ni mal, como cualquier sitio de cómida rápida. 2 menús con patatas fritas y bebidas nos costaron 10 euros.

Una vez cenados vuelta al B&B, una duchita rápida y directos a la cama, el día de hoy nos había dejado reventados.