Viajar a la Antartida

Antartida photo

En los últimos años ha aumentado de manera considerable el turismo en la Antártida y también en los Territorios Australes Franceses. Por una parte, es positivo para la zona pero, el inconveniente es que puede llegar a dañar la ecología del lugar, debido a la llegada masiva de cruceros. A pesar de este inconveniente, vamos a desarrollar este fantástico periplo.

La Antartida, conocida como el “paraíso blanco”, es un continente que se encuentra en el Polo Sur. Su límite se situaría en la Convergencia Antártica, donde se incluyen algunas como Georgias del Sur o Sandwich del Sur. Su forma es semi circular, con alrededor de 4.500 km de diámetro y con numerosos entrantes. Supone el continente más elevado del planeta Tierra, con una altitud media de 2000 msnm. Además alberga el 80% del agua dulce del planeta. Por todo ello, es lógico que sus temperaturas sean las más bajas del mundo. Por último, parte de la Antártida está cubierta por una gigante capa de hielo, llamada indlandsis, con un espesor medio de 2500 metros.

En este lugar podremos contemplar por una parte, sus fabulosos paisajes como son la península de Palmer, con sus paredes de hielo y sus icebergs, o también el Mar de Ross o el volcán Erebus. En segundo lugar, resulta muy interesante conocer la fauna típica como los pájaros bobos, los pingüinos, ballenas, focas, leopardos marinos,…

Paisajes

En el continente tendremos la ocasión de disfrutar del paisaje antártico. Para mejor disfrute se pueden realizar cruceros que recorren todo el litoral de la Península de Palmer y la Tierra de Graham, pasando por el canal Lemaire. Es impresionante contemplar sus enormes icebergs, enormes pedazos de hielo dulce que flotan en el mar. Éstos pueden alcanzar incluso los 50 metros de altura. Otra actividad interesante aunque elevada en el precio es subir a borde de un rompehielos para surcar el mar de Ross y llegar hasta el volcán Erebus. Se trata del  cráter activo más austral de la Tierra y tiene una altitud de casi 4000 metros. Junto a él se incluyen otros volcanes pero en este caso permanecen inactivos. Por último decir que el volcán Erebus es uno de los pocos lagos de lava que permanecen en el mundo.

Además del continente antártico también podemos visitar las Tierras Australes Francesas, es decir, las islas de Kerguelen, San Pablo, Ámsterdam y Crozet. Todas se caracterizan por tener una latitud bastante más baja, además en ellas no se ha desarrollado ningún tipo de infraestructura, salvo las instalaciones dedicadas a la ciencia. Por tanto, el turismo no se ha extendido.

El archipiélago de Kerguelen suele albergar a unos doscientos habitantes en los meses de verano. Aquí podremos observar especies animales como son los albatros, los pájaros bobos, petreles, elefantes marinos o skuas. Por otra parte, las islas de Crozen y Ámsterdam son de menores proporciones, ello no supone ningún inconveniente para el turismo ya que, en ellas se organizan cruceros turísticos.

Fauna

En cuanto a la fauna animal destacan en primer los pájaros bobos, que no son más que un tipo de pingüinos. Éstos impresionan por su número y organización. Existe también otro tipo de pingüinos, el pingüino emperador, éste es más difícil de encontrar. En segundo lugar tenemos a los petreles. Ave marina de tamaño grande que podemos ver volar a muy baja altura del agua para buscar su alimento. Se trata de aves que viajan largas distancias, incluso emprenden migraciones trans-ecuatoriales. Crían en colonias y anidan año tras año en la misma zona. Por último tenemos a los skuas. Se trata de un tipo de ave que suele tener un gran tamaño (supera los 50 cm de altura) y se caracteriza por su agresividad. Suelen acompañar a los barcos pesqueros que naven por los mares para aprovechar los desperdicios que arrojan por la borda. También pueden ser carroñeros y alimentar de animales marinos muertos.

Dentro de los mamíferos destacan los elefantes marinos. Se le conoce por este nombre, debido a que poseen una trompa inflable, que produce grandes sonidos que impresionan y ahuyentan a otros elefantes en época de cortejo y apareamiento. Suelen aparecer proporción en el mes de octubre. Otro animal muy común en la Antártida son los leopardos marinos. Éstos son bastante agresivos, suelen alimentarse de peces, calamares e incluso, de pingüinos y carroña. Suponen una amenaza importante para el resto de animales del territorio. Por último, es posible que tengamos la oportunidad de encontrarnos con ballenas jorobadas, orcas, focas o rorcuales.

La Antártida tiene como virtud la singularidad del viaje, con una fauna única e impresionante. En cambio, debemos tener en cuenta el elevado coste se supone este viaje y además, las fechas para realizarlo no coinciden con el calendario laboral al uso, ello, limita mucho el número de afortunados que deciden recorrer este territorio.

Los mejores meses para viajar son los de invierno, desde diciembre hasta mediados de marzo, aunque las temperaturas son muy bajas, pudiendo alcanzar incluso los 15 grados bajo cero.